Un curso intensivo de decoración
September 12th, 2007 by Jaelyn
Estaba sola en casa, mi esposo se había ido de viaje por el trabajo y yo me encontraba aburrida. Mis amigas viajaron a casa de sus suegras y no tenía nada que hacer. Entonces sentada en mi sala comencé a contemplar, lo poca espaciosa que se veía mi casa. Mi casa era amplia pero estaban mal distribuidos mis muebles, de eso me di cuenta al estar sentada en el sillón. Como no tenía planes de fin de semana puse manos a la obra, redecoraría mi salón y lo convertiría en un salón-comedor.
Primero comencé con mis cursos intensivos de decoración, entre a Internet y leía cuanta revista de decoración aparecía en el buscador. Estuve todo un día revisando y leyendo páginas, cuando por fin me sentí preparada, me di por graduada del curso. Master en decoración. El segundo paso era recorrer las tiendas y elegir los muebles y accesorios necesarios para darle un toque personalizado a mi hogar.
Estuve recorriendo tiendas por horas, hasta que me decidí por un juego de muebles de estilo clásico, el tapizado Burdeos en un tono marrón claro y de aspecto mullido (almohadones acolchados), las butacas y los reposapiés también estaban tapizados. Las cortinas tenían un estampado floral. Las mesas principales eran de madera con un aspecto delicado en el diseño. Compre una lámpara pequeña con una pantalla elegante en tono crema, la alfombra era de lana y con dibujos geométricos poco llamativos. Para el comedor compre un juego mesas y sillas de madera con tejidos a mano, eran de un estilo rústico, pero tanto el color de los tejidos del respaldar y del asiento como el de la madera eran iguales a los del sillón y las mesas principales.
Como los muebles más pesados lo iban a traer en un día, contraté a unos muchachos que se encargaran de desalojar los muebles viejos hasta el sótano. Ellos también se encargaron de cambiar las paredes de color, elegí el color vainilla para que de más luz a la estancia. Terminaron en la noche de dar color a las paredes. Al siguiente día llegaron los muebles. Empecé colocando la alfombra para ambos lugares, luego acomode los sillones, el sofá, el estante del televisor, las mesas de forma horizontal. El juego de comedor también lo coloqué de forma horizontal para que siga una secuencia y así se puedan apreciar las dos estancias unidas.
Sólo me quedaban algunos detalles por arreglar, pero los dejé para el siguiente día. Estaba cansada, quería darme un baño y dormir. Ese día en la mañana terminé de colocar las cortinas en el gran ventanal que iluminaba las dos estancias. Por último, coloqué los accesorios: la lámpara en una de las mesitas de la sala donde estaba el teléfono, unos marcos de fotografías en la mesa de la mesita de la otra esquina y unos pequeños recipientes ornamentales, en la mesita del centro coloque flores y unas cajitas. Para aprovechar las paredes vacías colgué unos espejos con marco dorado. En el comedor sólo puse un frutero en medio de la mesa y listo.
Al final de la tarde, tenía mi salón-comedor terminado, me tomó sólo tres días. Cuando mi esposo llegó a la casa, quedó sorprendido, no podía creer que yo sola lo había hecho. Pero al final pudo comprobarlo, entró al dormitorio y me encontró completamente dormida, trató de despertarme pero yo estaba rendida. Me dejó dormir y fue a la sala a disfrutar de la nueva estancia.
This entry was posted on Wednesday, September 12th, 2007 at 10:31 am and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.