Rezando, mucho más que rezando
July 12th, 2007 by Jaelyn
Siempre me parecía curioso cuando veía desde muy niño a mis padres, tíos y primos, arrodillarse, juntar las dos palmas de sus manos e inclinar la cabeza.
Luego de ello, solo susurros, en voz baja, casi no los podía escuchar, yo los miraba imprudentemente y ellos me miraban algo serios, alguno se sonreían otros me llamaban la atención en voz baja.
Yo solo me acercaba, intentando escuchar lo que decía, o en todo caso, lo que murmuraban en voz baja, como si estuvieran hablando en secreto.
La verdad no entendía que estaban haciendo, parecía como si estuviesen pidiendo perdón a alguien.
Solamente recuerdo algunas frases como “que estas en los cielos”, “hágase tu voluntad” y otras tantas mas. Hace tanto que paso eso, hoy lo veo casi a diario.
No es que tenga una familia muy religiosa, por lo menos no creo que sea más que los demás.
Lo cierto es que cuando era Semana Santa o Navidad, el acto se intensificaba algo más, casi siempre rezando.
Ahora de grande, respeto mucho a las personas creyentes, aquellas que rezan por ellos mismos, por sus familiares, por los demás. Eso realmente me parece bueno, me parece muy noble.
La fe es algo que realmente conmueve, por lo menos a mi si.
La última vez que vi tan sumidos a tantas personas en ese sentimiento o fervor puede ser cuando dejo existir Juan Pablo II, realmente la gente se conmovió mucho, en casi todos los países de habla hispana.
Centenares de manifestaciones religiosas se pueden dar en todas las partes del mundo.
Latinoamérica, en general, es una región que reza mucho, por ellos mismos, por los demás, en general por todos.
Si es algo que es tan común, que se realiza en las noches antes de dormir, si es algo tan necesario que hasta existen iglesias en las que miles de personas asisten para demostrar su devoción, y no solo los domingos por si acaso.
Hasta en nuestra propia casa podemos encontrar un lugar especial para hacerlo. Puede ser un rinconcito donde se guardan las imágenes de Dios y los santos mas queridos.
Las velas pequeñas, los fósforos, algunas flores, una imagen grande y las demás pequeñas a su lado. Elementos muy notorios de que nos encontramos en lo que podría considerarse la extensión de una sala de la iglesia en nuestra propia casa.
O en una esquina, donde también acompañan las fotos de seres queridos que ya no se encuentran con nosotros en la actualidad. Lo cierto es que el rezo por medio de oraciones y rosarios es algo que a pesar del tiempo perdura, probablemente en menor medida pero sigue vigente.
Sucede que hay muchas personas de muchas religiones, con distinta formas de pensar. Lo importante es ser consciente de lo que se cree y actúa. Luego respetar las decisiones de cada persona.
Ese es mi caso, no soy muy creyente pero respeto a mi madre, a mi tía, a mi prima, respeto porque solo rezando encuentro en ellas sus más sinceras motivaciones y actos.
En mi casa, también encuentro lo mismo, un lugar especial para rezar, sentir la paz interiormente, probablemente no sea el único.
This entry was posted on Thursday, July 12th, 2007 at 6:14 am and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.